sábado, 26 de septiembre de 2015

Dios perdona pero el tiempo no

Un día te dije que conocerte es como subir al Everest algo difícil que necesita de mucha preparación y la determinación adecuada para hacerlo, que para mí tú eras eso, una montaña que es difícil de escalar, que conforme subes y subes se hace más difícil respirar, pero jamás lo dije por que no valiera la pena, si no por que la meta es más grande que cualquier otra cosa que podamos obtener, te llena de logros belleza y conquistas algo inconquistable. Eres difícil lo eres y mucho, es difícil tratar contigo, hablar contigo sin que todo se convierta en un reto personal, y como no lo va a ser? Si nunca se dijo que escalarte fuera fácil, puedes perder partes de tu cuerpo, puedes dejar pedazos de tu alma enterrados en la nieve, puedes sufrir tanto que crees no poder.

Ahora después de subir la montaña me siento más valiente, más fuerte y más feliz de haber podido ver la adversidad a la cara y que no me diera miedo continuar, porque mi menta era llegar llegar a la punta y quedarme ahí.

Algo difícil, y porque alguien se atrevería a subir, porque alguien quisiera pasar esa travesía, simplemente porque la vista que conocerte y tenerte amarte te da de la vida es única, y conocerla vivirla es maravilloso, lo más maravilloso que he visto.

Llegue creo que llegue y me llevo en mi mente una foto de lo que fue llegar hasta ahí, porque no solo es lo que ves es lo que haces para llegar hasta ese momento.

Hoy me bajo, regreso a casa, siento tristeza de no poder estar ahí, pero siempre recordare todo lo que paso como un acto de verdadero amor, y te doy gracias por eso porque yo solo tenía un punto y tú me diste mil más.


Tú siempre en mí.

https://www.youtube.com/watch?v=WoRVrXqPn00

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Te extraño como nunca pero como siempre

Hoy ha sido difícil, no es una fecha especial o un cuento que leí, solo es difícil no tenerte, no verte, porque tú con un sonido haces que por unos minutos todo cambie, porque lo que sentí no es una casualidad, estoy segura de que no lo es.

Quisiera decirte que no estoy lista, que a veces llego a ese árbol donde tú y yo nos sentábamos a ver y disfrutar de los dos, pero recuerdo que tu no llegaras que aun que ya no tenga la armadura, tomaste un camino diferente que nos aleja tanto, y aun que nuestro cielo es el mismo y me recuesto a verlo pensando en donde estarás, se siente un vacío tan hondo como no tenerte.

Me resigno y continuo, feliz de saber que te extraño que sé que en donde estés estas feliz. En este momento lo único que me conecta a ti es este inmenso cielo que nos cubre a los dos en los días buenos y en los malos.

Para mí siempre para mi tú lo más maravilloso que vi.