El aroma característico de tu piel, el calor de tu espalda,
la fortaleza de tus brazos y la ternura de tus ojos son recuerdos que no voy a
olvidar.
Te recuerdo con tu calcetín roto y con el nerviosismo de
nuestra primera cita, te recuerdo con la felicidad de saber que tenías tu
primer trabajo donde siempre habías soñado, mis ojos tomaron una foto de ti
cuidando a nuestro ryu.
No hay comentarios:
Publicar un comentario